
Aunque odio por falsas las formalidades sociales, nunca está de más usar ciertas normas que todos aprendimos, por supuesto en mi propio beneficio, nunca se sabe a quien me estaré dirigiendo. Me presento como Samael, que es todo lo que debeis saber por el momento. Lo que si teneis que saber es que esta era mi primera entrevista y estaba bastante nervioso. Habíamos quedado en el teatro José Tamayo, en el que nunca he estado y parecía una fortaleza inexpugnable, puesto que tras dar varias vueltas al edificio, por fin, un hombre con una postura digna del gorila de lomo plateado, me abrió amablemente una puerta un poco disimulada. Tras conocer a mi sujeto de disección y al séquito de revolucionarios que lo escoltaban, fuimos todos a un bar de buenas tapas, tan típico de Granada y no por ello nada despreciable, al contrario. Rinkonete mide 1’80, muy desgarbado, con el pelo rapado y gorra de maquinista de tren de los de antes. Una persona con actitud, con principios y por el momento con un final lejano. Había que romper el hielo de los tubos de cerveza y tras las presentaciones y algún que otro chiste estúpido, comenzó el discurso que nos ocupa.
SamaelMis fechorías comenzaron alrededor del 2002, pero de una forma diferente. Comencé a trabajar en un grupo con unos amigos, nos llamábamos Rinkonete y Cortadillo Band. Más adelante comenzamos a actuar por la zona donde residía, en Barcelona, en los alrededores de mi pueblo. Después dejamos de actuar juntos, pero yo tenía material y composiciones propios, y pensé en continuar por mi cuenta, puesto que a mí lo que me engancha es el escenario. Al principio me moví por un circuito más reducido, de salas y bares pequeños, y fui metiéndome de lleno en la creación desde el retrete, en la escatología lírica.
Aún estoy dentro de la burbuja, casi comenzando. Hace dos años la situación empezó a cambiar y se me brindó la oportunidad de salir al exterior y moverme por otros lugares. Llevé a cabo la grabación de mi disco entre actuaciones, Fantabulante, entre el verano del 2006 y principios del 2008, que produje yo mismo, y grabado y coeditado gracias a la colaboración de la distribuidora El grillo libertario, Grito primal de León y la CNT. Ha tenido buena salida, puesto que vendemos más de 20 cedes por concierto, unos 1000 en total.
Bueno, por supuesto creo en la autogestión. Aunque para ser sincero, sin la colaboración de un círculo de personas y unos medios esto es imposible. Mi novia por ejemplo, me asiste logísticamente, se preocupa de las citas, la publicidad. He podido contar con la mano del técnico de sonido de Whisla Récords, Javier Benítez, con el que he llegado a una verdadera colaboración y compromiso entre artista y estudio. En cuanto a la contracultura, creo que no muere. Sin embargo estamos en tiempos jodidos que la requieren más que nunca. Y no me refiero al tópico, que por cierto no entiendo, de que si cobras 5 euros en un concierto, aunque no te lleves nada y sea para la sala, está bien; si no cobras, también está bien; pero si cobras 15 euros, para llevarte solo 5 por cada entrada, resulta que eres un vendido. Creo que es una actitud hipócrita esta de martirizar a los símbolos de la contracultura, cuando nadie se cuestiona dejarse 15 o 20 euros comiendo, o en unas cañas, o en el cine, o drogándose. Hace falta más honestidad y seriedad, hay que trabajar, pero también hay que poder vivir de la autorrealización, se puede organizar un circuito alternativo de dinero, no para acumular capital, si no para proporcionar medios.
(Risas)…Bueno, he vivido durante más de medio año en Granada, hasta este verano, y aunque me dedico al escenario, también tengo que trabajar para comer. En mi propio pellejo doy fe de que para una persona de veintipocos es una tarea hercúlea, casi imposible, la de encontrar un trabajo, o al menos mínimamente digno. Todo negocio está enfocado el sector servicios, no olvidemos que Granada es una ciudad de estudiantes para estudiantes, que son los que ocupan los pocos puestos de trabajo precario que hay, bares, restaurantes, pubs y hoteles en su mayoría. Las salas de conciertos establecen sus propias reglas, hay un circuito grande que se come al chico, pero funcionan más o menos de manera paralela. Yo he conseguido actuar un poco por aquí, hice este año 4 actuaciones entre Diciembre y Junio, en la Tertulia, en el Entresuelo. Además he salido por Andalucía: Jaén, Sevilla, Málaga, Adra. En general la acogida ha sido buena, hay mucho público joven y estudiantil, al que están enfocadas todas las programaciones culturales de Granada.
Pues sí hay que meter cabeza, si… (Risas). Pero Barcelona es una ciudad mediáticamente muy dependiente, está muy apadrinada. Para muchos es muy difícil destacar, o incluso asomar la cabeza, y nos vemos relegados a un circuito subterráneo. Sería necesaria la apertura a más públicos, algún tipo de ayuda estatal, y no me refiero solo a la recaudación (Risas).
¿Barcelona es una ciudad prostituida?Absolutamente de acuerdo. Yo diría, una ciudad escaparate.
¿Cómo el distrito rojo, en Ámsterdam?(Risas). Bueno, no exactamente, pero es una buena metáfora. Es una ciudad escaparate en la que se nos vende la fachada del mestizaje cultural. Se da muy buen trato al inversor extranjero a la vez que no se da un reconocimiento a la autoproducción. Todo esto produce una falta de ilusión en los círculos que conozco. En cuanto a la música, como en todo: muchos cobran poco y hay unos pocos que se llevan todo. Como ejemplo la SGAE.
Bueno, ya sabes que Siempre Ganan Algunos Euros. (Un vaso al suelo).Pues sí, y no obstante hay muy mala gestión de los fondos y materiales disponibles. Pero para mí esto es lo de menos. El escenario es la consagración del artista. Creo que es importante que a muchos se le bajen los humos y se den cuenta de que debemos ser trabajadores del ramo. Es más, debería haber una institucionalización de la autoproducción. Porque para mí, no es lo mismo que te paguen por lo que piensas que callar por cobrar.
Poder, jerarquía y clases sociales son conceptos nada nuevos. Lo que pasa es que la gente se olvida de algo. De acuerdo que la lucha se produce entre dos clases sociales, una ya establecida y la burguesía, el pueblo siempre ha estado al margen siendo utilizado por unos y por otros. De todas formas, los términos políticos carecen de sentido hoy en día. ¿Se le puede llamar socialismo a la política del Partido Socialista? Todas las direcciones llevan al afianzamiento del sistema desde el sistema, y todo ello sin aderezo alguno puesto que viven de las rentas de sus predecesores. Sin ir más lejos, la mayoría de las modificaciones en materia social que ha llevado a cabo el gobierno no son más que una capa de maquillaje, como la ley de dependencia, la de violencia de género o la de matrimonio homosexual, leyes que no ven una salida concreta en una sociedad que no está dispuesta al cambio, o al menos no de manera rápida. Por eso yo creo que cuanto peor están las cosas, más importante es la revolución. Pero hay que empezar en lo cercano, sin engaños, y por supuesto al margen de la economía. Si no, seguirán produciéndose situaciones intolerables, como la dependencia de todos los países con las industrias farmacéuticas.
No es más que la consecuencia natural del curso del colonialismo. Nuestros peores vicios se extienden como la pólvora y nosotros solo sabemos contenerlos con muros y más muros. Sudamérica es realmente el patio de juegos de sus vecinos del norte. Lo que más miedo me da pensar es que teniendo tan cercano el ejemplo de un país hermano del nuestro como es Argentina, que ha devenido en total ruina y virulencia social de una de las sociedades más ricas del planeta, es posible que sigamos el mismo camino sin darnos cuenta.
Bueno, pues ahora que estoy cayendo en la cuenta de mi reaccionario discurso… (Más risas, otro vaso al suelo) El sistema trata de vendernos la felicidad, se lucra de las necesidades del individuo. Por tanto, quitémonos de encima el manto que supone la moral cristiana del sufrimiento y el castigo y disfrutemos de la vida que para eso no hay que pedir permiso. ¡Viva la autorrealización!
El apartado de sucesos de un diario Cuenta que un millonario se hizo paracaidista, Que un ministro socialista Se folló a una periodista En los lavabos del Senado, Que un guardia civil borracho Un día jugando a los dardos Se cargó a su compañero Y que un pobre camionero Hoy ya justo molinero Aparcó en un bar de putas Donde había una rusa, Bueno, un ruso (qué cipote) Que jamás comió ensaladilla. En cambio la periodista le comía al socialista El Real Decreto. Real Decreto que la saco Democracia Que la meto con estilo y con talante. Y un mendigo se intoxica Reciclando en Mercabarna Unas lonchas de panceta De panceta de la buena. Y un colgao se fuma un peta Y le cuenta a su colega Que se ve que el cocodrilo Es más veloz que la gacela Y el otro le recrimina Que se deje ya de ostias: ¡Coño pásame ya el peta Que siempre me haces lo mismo! ¡Que me cuentas historietas Con tu puta estrategia Y a la que me despisto Te has fumado todo el peta Y me pasas una mierda! Además que es imposible Que un reptil de agua corra más que una gacela Si el proceso evolutivo de los seres Nos indica que en los largos altiplanos de Zimbawe Ya no quedan cocodrilos ni leones comadrejas nadadoras ni gacelas; Fueron exterminados por hormigas asesinas Contratadas por arañas Que estaban hasta los huevos de que rompieran sus telas Los primates de la selva, Que saltando de árbol en árbol Se quedaban ahí pegados por dos manos y tres piernas. Por dos manos y tres piernas. Y dos hinchas del Sevilla Caen en pena viendo el fútbol Por sobredosis de pipas Que salieron en mal estado de una fábrica GREFUSA. Propiedad de un millonario Que se hizo paracaidista Y dejó a su mujer Por una joven naturista Que decía que Jesús se le había aparecido En un plato de natillas, Que le había dado un cura Cortesía de Cruz Roja Que reparte galletitas a los pobres Y bocatas de NOCILLA De esos botes de 2 kilos Que regalan en el PRYCA por comprar 6 calcetines De los blancos de tenista Que no valen una mierda Y se rompen en tres días. Que no valen una mierda Mueran todas las natillas. Dame un plato de lentejas Pero no de esas que quedan crudas y mal hechas, Las que me hacía mi abuela Esas sí que estaban buenas Que más tarde descubrimos Que la guarra las compraba en CONGELADOS LA SIRENA Pues se había enamorado Del padre del encargado Se besaban a escondidas Y se hacían mil regalos Y montaban sus veladas Con arroz 3000 delicias Y buñuelos congelados.
PAPARRUCHAS